Vivir en renovación

Vivir conectados con el tiempo, en presente, es un gran desafío. Son demasiados los estímulos, la información que circula a nuestro alrededor, demasiados los frentes que atender, y en esa vorágine la mente pivotea en el sin fin de posibilidades y acciones.

Y en el ajetreo, nuestro mundo interior queda muchas veces desatendido, a la espera de un momento de quietud que le dé escucha.

Los ritmos lunares son creativos, y nos ayudan a conectar con el presente. Ellos reflejan la novedad de la dimensión espiritual, y sin esa conexión el tiempo es lineal y acumulativo. Suma y desgasta.

Cada luna nueva nos renovamos, se renueva nuestra conciencia, y nos asociamos a la fuerza del cambio, de la novedad verdadera, esa que se imprime desde adentro hacia afuera.

El mes lunar (hebreo) KISLEV que se corresponde con Sagitario representa entre otras cosas que el lev: corazón está a resguardo en el kis: bolsillo… es por eso que podemos tomar de nuestro interior esos deseos más profundos y ponerlos en acción, rezar por ellos, en definitiva es darle crédito a la voluntad más esencial del ser, eso que nos representa y nos hace únicos.

Y vos, ¿qué desea tu corazón?

¡Jodesh tov umeboraj!