No somos nuestros estados de ánimo

Que importante es no identificarnos, no encasillar la magnifica amplitud del alma, con amarras de títulos, estados emocionales pasajeros, relaciones o posesiones.

No somos ni la tristeza, ni el enojo de un momento, no la exaltación, ni la duda, ni la alegría de un instante, ni la angustia si la hay. No solo emociones, no solo ideas, no puestos, no posesiones ni títulos, somos tanto más.

Somos cuerpo y alma. Somos de tierra, de fuego, de aire, de agua. Cuidado con identificarnos demasiado rápido con algún estado de ánimo. No justifiquemos con títulos apresurados quienes somos, ni permitamos que un diagnóstico determine nuestro presente, y mucho menos nuestro futuro.

Volver la mirada compasivamente hacia adentro para seguir descubriéndonos, para clarificarnos, es una tarea vital. Si hay confusión, buscar silencio, o un oído amigo. Alguien que nos ayude a mirar la fuerza y la magnitud que llevamos DENTRO.